La Cruz de Jesús

Pastor Luis Sforza

¿Sabes lo que pasó en esa cruz?

¿Conoces lo que el Señor hizo en esa cruz? ¿Te ha impactado o es indiferente a tu vida?

Porque todo pasa por la cruz, no hay evangelio sin cruz, no hay salvación sin cruz, no hay vida eterna sin cruz, no hay una vida nueva sin cruz, todo está allí.

Cuando nosotros entendemos lo que paso allí, nuestra vida cambia tremendamente, cambia en el sentido que al comprender lo que hizo Jesús por ti, lo que hizo el padre celestial también, ya vamos a hablar de lo que hizo el padre Dios y lo que hizo Jesús, cuando entiendes eso, te vas a enamorar de Jesús, más de lo que estás, vas a estar apasionado por Jesús, vas a querer hacer la obra del Señor, vas a mirar a las personas con compasión porque vas a querer que ellos también le conozcan a Jesús.

Hace dos días, el 3 de septiembre cumplí años, estaba aquí en la puerta y había venido el hermano Marcelo, es el que hizo todas las rejas de la iglesia, ya las vamos a colocar, vino con un ayudante de cuarenta años que no conocía al Señor, después que trabajaron allí un poco, sentí de hablarle, y comencé a hablarle, mi hijo Joel y mi hija Micaela me esperaban en casa para tener un almuerzo juntos a las doce, pero eran las doce y cuarto y yo estaba hablando aquí entusiasmado de Jesús, y eran doce y media y sabía que tenía que ir allá, pero no hay mejor lugar que el lugar donde hablamos de Jesús y donde hay un corazón receptivo.

En un momento el me hace una pregunta, y me dice, pero Jesús que murió hace dos mil años, me puede perdonar el pecado que cometí en estos tiempos? sí le digo, porque lo que hizo Jesús te salva, salvó a toda la humanidad, de todas las generaciones de todos los tiempos, seguí hablándole y le conté parte de mi testimonio y en un momento empiezan a brotarle lágrimas, pero era algo particular, como que la lágrima era una fuente, y en un momento comenzó como a estremecerse, de la apertura del corazón, y el Señor me mostraba que mientras nosotros hablamos de Jesús, y mientras nosotros contamos testimonios que hizo Jesús en nuestras vidas, testificamos de él, no son nuestras palabras, no es que le va a impactar nuestro testimonio o lo que nosotros le decimos, la Biblia dice que es el Espíritu Santo que el que convence de justicia, de juicio y de pecado.

Yo percibía eso, que mientras le hablaba el Espíritu Santo le estaba tocando en algo, en un momento le digo mira, ¿querés hacer la oración para entregarte a Jesús? Sí me dijo, y ahí con lágrimas recibió a Jesucristo de Nazaret.

Podemos ir por esta vida salvando las almas para cristo, hoy en la mañana estaba el hermano Marcelo, se acercó y me dice sí pastor, cuando usted le habló el se quebrantó porque el tiene un ser querido que está con un problema de salud conforme usted había contado el testimonio asique ahí me confirmaba, quizás yo le hablaba de un dolor que pasamos y el Señor le toca en el dolor que él está pasando y le muestra que así como nos ayudó a nosotros le puede ayudar a él.

El Espíritu vaya a saber cómo le predica, cuántos saben que el mejor predicador es el Espíritu Santo, te dice una palabra y te quiebra, por eso oro, para que una palabra del Espíritu Santo tan solo una toque tu corazón porque es más que suficiente para hacer la obra de Dios.

y porqué después de 34 años estando establecido como pastor viendo las bendiciones de Dios sigo predicando en las calles y porqué sigo hablando de Jesús, y por qué no estuve a tiempo con mis hijos para festejar mi cumpleaños, después ya no lo pude festejar ahí porque se fue la hora y cada uno tenía sus cosas, alguien dice, se perdió ese almuerzo, no es pérdida el tiempo que vos invertís para Jesús siempre es ganancia, es maravilloso poder servir al Señor.

Y entonces ¿Por qué lo sigue haciendo? lo sigo haciendo porque entendí lo que pasó en esa cruz y cuando tu entiendes lo que pasó en esa cruz, no puedes dejar de predicar y hablarles a otros del maravilloso amor de Dios, cristo dice en San Juan 17:3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

¿Usted tiene vida eterna? tiene que saber muy bien lo que pasó en la Cruz, tiene que conocer al Padre, tiene que conocer al Hijo, a Dios Todopoderoso y al que envió a Jesucristo, esto lo dijo el Señor en San Juan 17:3

Hay un profeta llamado Isaías que describe de manera magistral profetizando ochocientos años atrás lo que iba a suceder con el mesías, con Jesucristo y tengo una versión de la biblia que este pasaje es bastante simple donde vamos a poder entender mejor que la traducción Reina y Valera.

Si entendemos lo que pasó en la cruz, seremos esos hombres y mujeres que Dios necesita en este tiempo y que esa vida abundante que es Jesús se va a manifestar, estaremos apasionados y enamorados y serviremos al Señor y veremos a las almas como Jesús que veía a las multitudes desamparadas y sin pastor y tendremos también compasión de ellas, no tendremos un evangelio diferente, viviremos apasionados por Cristo. ¿Alguien lo quiere?

Por ese amén primario puedo deducir que algunos de ustedes están buscando otras cosas en el evangelio, y tienen un buen corazón, pero tienen un problema de prioridades.

Casualmente ayer llamó un hermano que se congregaba con nosotros aquí, y me dijo que quiere volver a la Iglesia y que quiere volver a servir al Señor, porque él tomó una decisión equivocada buscando el bienestar, y ahora él tiene el bienestar y tiene el trabajo y tiene la economía bien, pero nada que ver su interior como cuando estaba aquí en la Iglesia sirviendo a cristo, por lo tanto te das cuenta que el bienestar no es nada en comparación de conocer a Jesús y al padre celestial y lo que paso en esa cruz.

Asique si alguien está aquí priorizando el bienestar, estás equivocado primero es el Señor, busca su reino y su justicia y las cosas te van a venir por añadidura incluyendo el bienestar.

Isaías dijo: « ¡Nadie ha creído a nuestro mensaje! ¡Nadie ha visto el poder de Dios!

a comparación a otras personas en el mundo somos pocos, somos una pequeña manada, un pequeño rebaño a comparación a las multitudes que hay que están buscando otras cosas, entonces el profeta comienza diciendo ¿Quién va a creer en este anuncio? ¿Quién va poder creer que el poder de Dios se va a manifestar en esto que vamos a hablar ahora,  muy pocos, Cristo dijo, el camino es estrecho, la puerta es angosta, son pocos los que la hallan, pero es el que lleva a la vida eterna y vos la hallaste por eso estás acá.

El fiel servidor creció como raíz tierna en tierra seca. no había mucha pompa en la vida de Jesús, era una persona más en medio del pueblo, una persona simple, una persona humilde, una persona sencilla que no  llamaba la atención, aun cuando Judas tenía que identificarlo, le dice a los fariseos yo le voy a dar un beso, porque era uno más el Señor, era muy simple el Señor, muy sencillo, lleno de gracia, de verdad, de amor, de bendición.

No había en él belleza ni majestad alguna; ahora comienza a describirlo en la Cruz, su aspecto no era atractivo ni deseable. Todos lo despreciaban y rechazaban. Recuerde que aun sus discípulos lo abandonaron al Señor, Fue un hombre que sufrió el dolor y experimentó mucho sufrimiento. Todos evitábamos mirarlo; lo despreciamos y no lo tuvimos en cuenta. »A pesar de todo esto, él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores. Nosotros pensamos que Dios lo había herido y humillado. Porque él se había creído hijo de Dios, pero no fue que murió por eso,  Pero él fue herido por nuestras rebeliones, fue golpeado por nuestras maldades; él sufrió en nuestro lugar, y gracias a sus heridas recibimos la paz y fuimos sanados. »Todos andábamos perdidos, como suelen andar las ovejas. Cada uno hacía lo que bien le parecía; pero Dios hizo recaer en su fiel servidor el castigo que nosotros merecíamos. » Cuando alguien en esta tierra se da cuenta que es un pecador que en algo falló, que en algo ofendió a Dios que hirió a alguna persona, cuando alguien se siente que es un pecador y empieza a buscar el perdón, entonces podrá comprender lo que hizo el Señor en la Cruz, el cielo está lleno de pecadores arrepentidos, no hay gente que nació santa o que vivió siempre santa.

Yo he venido dijo él a buscar no a los justos sino a los pecadores al arrepentimiento, entonces cuando el Señor impacta en nuestras vidas y nos abre los ojos y el corazón para entender que somos pecadores, nos damos cuenta lo que dice Isaías, el castigo cayó sobre el fiel servidor, es el castigo que nosotros merecíamos, era tal la presión de lo que Jesús iba a sufrir en la cruz del calvario, cuando él fue entregado, cuando él fue traicionado, cuando el como una oveja se entrega voluntariamente porque esa era la voluntad de Dios, Cristo podía evitarlo, tenía el poder para evitar eso, pero si Cristo no moría en esa cruz, entonces usted y yo tendríamos que ser crucificado, él recibió el castigo que merecíamos nosotros.

Dios es justo y la paga del pecado es la muerte y Dios tenía que juzgar el pecado

O te crucificaba a ti y a mí, o enviaba a su hijo a ocupar nuestro lugar a cargar todos los pecados del mundo y eso fue lo que hizo.

La presión era tan grande, que de sus poros se rompieron sus vasos capilares y de allí salió como traspiración de sangre, la traspiración se le mezcló con la sangre.

Para que entendamos que ese sacrificio limpió todo nuestro ser, derramó la sangre por la corona de espina, unas espinas de 9 centímetros que perforaron su cuero cabelludo e inflamó su cabeza, fue desfigurado el Señor, sangró por su cabeza, como diciendo les voy a limpiar también los pensamientos, sus malos pensamientos. su rostro fue golpeado, era irreconocible

el Señor, sangró también sobre su rostro limpiando nuestra vergüenza, nuestra afrenta, en sus manos también sangró, fue clavado en esa cruz dándonos dignidad para que como pueblo de Dios podamos trabajar con nuestras manos y tener la producción el pan nuestro de cada día. Sus pies clavados y sangrantes limpiando nuestros caminos torcidos y desviados de Dios, y como si fuera poco, traspasaron su cuerpo estando muerto, con una lanza perforando su corazón, explotando su corazón y saliendo de él sangre y agua ya no había más sangre, porque el Señor Jesucristo derramó toda su sangre para perdonar todos los pecados de todos los tiempos, aún las peores perversiones que pudiera hacer el hombre.

Esa sangre es tan poderosa que limpia toda clase de pecado, La cual ha limpiado a su pueblo y hoy somos un pueblo santo, justificado no por nuestras obras sino por los méritos de Cristo Jesús nuestro Señor.

Fue maltratado y humillado, pero nunca se quejó. Se quedó completamente callado, como las ovejas cuando les cortan la lana; y como cordero llevado al matadero, ni siquiera abrió su boca. »Y cuando la abrió, fue para decirle al padre perdónales porque no saben lo que hacen.

a los delincuentes de este tiempo, a los ladrones, a los mentirosos , a los infieles, a los que cometen toda clase de pecado, Jesús sigue intercediendo, Padre perdónales porque no saben lo que hacen, y ese mensaje es el que llevamos nosotros la iglesia de Cristo para alcanzar aún a aquellos que están completamente perdidos es que todos están perdidos, es que todos nosotros estuvimos perdidos, todos fueron destituidos de la gloria de Dios.

No había ninguna posibilidad de salvación para nosotros, si nosotros nos hubiéramos muerto antes  de  conocer a Jesús estaríamos muertos y condenados, pero Cristo llegó, y así como la paga del pecado es la muerte, el regalo, la dádiva de Dios es la vida eterna, disfrute entonces de la vida eterna.

Pero valórala, le costó un precio al Señor Jesucristo, le costó un precio al Padre celestial, no fue fácil, fue despreciado y desechado por todos. Cuando lo arrestaron, no lo trataron con justicia. Nadie lo defendió ni se preocupó por él;  Hoy, toman a un ladrón y ya salen a ayudarlo por los derechos humanos y me parece bien, pero son ladrones, son delincuentes, y tienen sus derechos, pero Cristo no los tuvo el texto nos dice, nadie lo defendió ni se preocuparon por él, y al final, por culpa de nuestros pecados, le quitaron la vida. Si alguien no lo entendió todavía, fuimos nosotros los que le llevamos a la cruz, a esa cruz sufriente a nuestro Señor Jesucristo.

Fuimos cada uno de nosotros por nuestros pecados que el Señor murió.

Cada uno de nosotros colaboramos para que Cristo tenga que dar la vida, entonces ahora, así como la serpiente en el desierto que levantó Moisés cuando el pueblo pecó y morían picados por la serpiente venenosa y Dios le dice: levanta una serpiente de bronce para que el que la mire sea sanado, así también será levantado el hijo del hombre, El hijo del hombre será levantado, y algunos piensan que será levantado en gloria, admirado, lleno de fama y de honores, no fue así, Jesucristo es levantado en esa cruz, allí fue levantado Jesucristo, para que todo aquel que mire a Jesucristo, mire ese sacrificio entienda que esa sangre que el derramó perdona toda clase de pecado y nos da una nueva y mejor vida.

Por eso Iglesia querida, Jesucristo es el único que merece la gloria, la honra y la alabanza, porque él ocupó nuestro lugar, é ha sido el sustituto, él fue el que pagó el precio, vos y yo tenemos una deuda con Dios, altísima por nuestros pecados, impagable, y Cristo dijo: «yo lo pago» y quiero decirles que Cristo lo pagó, para que ya nadie por sus pecados pague nada, porque la sangre de Cristo nos perdonó de todos nuestros pecados estamos libres para la gloria de Dios.

El fiel servidor de Dios murió entre criminales y fue enterrado con los malvados, aunque nunca cometió ningún crimen ni jamás engañó a nadie. »Dios quiso humillarlo y hacerlo sufrir, y el fiel servidor ofreció su vida como sacrificio por nosotros. Por eso, él tendrá una vida muy larga, llegará a ver a sus descendientes, y hará todo lo que Dios desea. “Después de tanto sufrimiento, comprenderá el valor de obedecer a Dios.

Qué dirá el Señor cuando nos vea a nosotros, qué dirá cuando nosotros ponemos excusas, cuando nosotros buscamos solamente el bienestar, cuando nosotros le buscamos solo por el bienestar y no por lo que él es, cuando nos ofendemos de nada, cuando le damos la espalda a Dios, cuando tenemos el descaro de decirle a Dios me aparto de ti, ¿Con qué derecho? ¿Dónde hemos conocido nosotros entonces al Señor? ¿Dónde habrá otro que me ame como el Señor? ¿Dónde hay otro que dé la vida por mí? ¿Dónde hay otro que por su gracia siempre me sostiene? te sostiene y te saca de toda situación, ¿Dónde hay otro? no lo hay, entonces lo que abandonan al Señor es porque no le han conocido, sin lugar a equivocarme digo, que el que entiende lo que hizo Jesús y lo que hizo el padre al enviar a Jesús, jamás de los jamases se podrá apartar de Jesús, porque entendió el gran amor de Dios.

La gente está por las personas que le aman, no hay quien te ame más que Dios, y… ¿Lo vamos a dejar a Dios?

Pedro, Juan, Jacobo, ustedes me dicen que la gente se va por mi mensaje, ¿Ustedes también se quieren ir? y Pedro le dice: « ¿a dónde iremos? solo tú tienes palabras de vida eterna.»

Meditando en estas palabras, hay gente que busca el bienestar en vez de Jesús, prefiero la prueba de fuego con Jesús, que el bienestar sin Jesús, prefiero la prueba de fuego y no el bien estar, sin Jesús, prefiero estar en la voluntad de Dios, que todo aquello que me pueda dar este mundo, y los pastores, los que Dios verdaderamente ha llamado los ha marcado con fuego, para que nada ni nadie pueda detener ese llamado de Dios.

lo que le voy a contar usted lo oirá por primera vez quizás hoy para que usted entienda un poco, que si yo tuve que pasar por eso un poquito entienda del amor de Dios.

y usted se vuelva a apasionar por Cristo y sea un siervo de Dios y se levante, vale bien la pena, porque es lo que pasé, el Señor ya me sanó hace muchos años, pero ahí, fue justamente ahí que pude entender el amor de Dios, y si yo oro en esta noche, no es por lo que me sucedió, me quebranta el gran amor de Dios, en el año noventa llegué a esta ciudad de la Plata, mi esposa estaba embarazada, venía el primer hijo varón, Natanahél, estábamos muy entusiasmados y contentos, arreglamos la casita, en lo que nosotros podíamos, y fuimos allí al médico, al sanatorio a la médica, se equivoca, porque dice que al tener presión alta mi esposa, vamos a producir el parto.

y le pusieron goteo pensando que la criatura ya estaba más de ocho meses y tenía recién siete meses, yo estaba presenciando el parto, y mi hijo nace con un paro cardiorrespiratorio, todo morado, siempre me decían que presenciar el parto era algo glorioso, para poder ver en esa relación padre e hijo y esa fue mi experiencia, estaba en oración estaba en ayuno, estaba haciendo la voluntad de Dios con mi esposa y nos pasa eso, oramos, Señor, sácanos de esta situación y al cuarto día estaba bien, la criatura estaba bien, ya había empezado a respirar sin el respirador  el día veinticuatro antes de navidad del año noventa, tomo mi bicicleta y me voy a hablar por teléfono al sanatorio a ver cómo seguía mi hijo esperando el recibir buenas noticias, en ese tiempo no teníamos celulares ni teléfono de línea en el hogar, y con la bicicleta llegué a un teléfono público y contento llamé esperando que me digan ya su hijo sale está muy bien, pero lo que me dijeron fue lo siguiente, su hijo está grave, tiene que venir, tomé mi bicicleta volviendo esas cinco seis cuadras volviendo para mi casa, iba pedaleando y como que en mi interior vino una voz que me decía:  «Luis, ¿Vos podés orar para que se haga mi voluntad?» yo sabía que si oraba así, podía ser que la voluntad de Dios era que se vaya mi hijo con él.

Hacía unos años que el Señor me había llamado como siervo de él, yo le había dicho que estaba siempre dispuesto a hacer su voluntad, que se haga su voluntad en mi vida, una cosa es decirlo, otra cosa es vivirlo, respiré hondo, tomé el manubrio de la bicicleta y llorando le dije: «Señor, que se haga siempre tu voluntad» y seguí pedaleando llegué a casa y fui al sanatorio y me atendió el médico pediatra, recuerdo medio rubio con bigotes y me dijo: «Qué desastre, cómo pudieron hacer esto, cómo pasó que su hijo que a su hijo lo sacaron antes de tiempo y que lo hayan descuidado a esta criatura que venía bien» justamente era navidad, era la madrugada del 25 de diciembre del año noventa, quizás, pienso, es una hipótesis, estarían festejando quizás en vez de haber tres había uno y el nene tenía que recibir cada tanto oxígeno y me dijeron se agotó y no le pusieron oxígeno, y entonces le digo al médico ¿lo puedo ver? su hijo tiene muerte cerebral, le queda poquito tiempo, lo quiero ver, y me dijo venga, y a mi hijito lo habían atado, porque era inquieto, y se sacaba los cables entonces lo ataron, y el estaba así cuando yo lo vi,  y en ese momento con mis lágrimas y en comunión con mi padre celestial me recordó la cruz, y en esa misma posición mi hijito, y en una misma unión con el Padre celestial con el Espíritu Santo, y en medio de mi dolor pude comprender el dolor de Dios al entregar a su hijo.

Los que somos padres sabemos el valor de un hijo, y en ese momento yo podía sentir ese dolor pero también el dolor del padre Dios porqué a mi hijo, fueran las circunstancias de la vida, se equivocó y bueno, tuve que pagar eso, y fue un dolor tremendo, en cuatro días yo ya me había entusiasmado con ese lazo de Padre e hijo, el dolor era desgarrador, pero cuando pensaba en mi Dios, el dolor de Dios, fue un millón de veces más grande, porque Jesucristo no estuvo cuatro días con Dios, él estuvo desde la eternidad, todos los días, millones y millones de días estaba el padre Dios con Jesucristo, y ahora el Padre lo ve a Cristo clavado en una Cruz no por las circunstancias de la vida sino por amor a nosotros para salvarnos.

El Padre Dios sufrió dice que el escondió su rostro de su hijo al ver como moría en esa cruz, y Cristo en su amor se entregó completamente entonces le vengo a decir que en esa cruz lo que brota no es sangre solamente, lo que brota allí es amor, porque eso se hizo por amor, ¿ Por amor a quién? por amor a nosotros viles pecadores perdidos y Dios dijo no, voy a pasar ese

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dolor que sintió Luis por un poquito, aunque fue un millón de veces más grande Dios estuvo dispuesto a pasar con dolor y Cristo estuvo dispuesto a sufrir como ningún ser humano sufrió en la vida y lo hizo para perdonar mi viles pecados, tus viles pecados, y cuando tu entiendes esto, jamás le abandonarás al Señor, alguno podrá decir pero si usted tenía tanta fe cómo puede ser que aún en navidad se muera su hijo, yo le contesto con la Biblia, cómo puede ser que Esteban lleno del Espíritu Santo muere apedreado, cómo puede ser que Jacobo un hombre lleno del Espíritu Santo sea muerto a espada, es que a veces hay situaciones en la vida que solo Dios sabe pero yo no me voy a quejar por eso.

Pero vamos a cambiar la ecuación, en vez de decir donde estaba Dios con usted Luis que en navidad partió su hijo, yo voy a hacer la ecuación diferente, Dios estaba, porque si yo siendo servidor de Jesús, parte un hijo mío, hay negligencia de médicos, con mi esposa tenemos la capacidad de perdonarlos, no hacerles juicio sino perdonarlos, porque el Señor me dijo tienes que perdonarlos porque yo te perdoné primero.

Entonces yo estoy aquí parado diciéndoles que siendo cristiano, pasé por esa prueba y no menguó un milímetro mi fe en Jesucristo yo no abandoné a Jesucristo yo le seguí sirviendo y esa es mi fe y esa es la fe que les vengo a trasmitir a ustedes que no hay pruebas, que no hay dolor, que no hay lucha, que no hay nada creado que nos pueda separar del amor de Dios en Cristo Jesús porque él nos ha dado una fe auténtica, una fe genuina que él murió y que él resucitó para darnos vida eterna a todos nosotros y si él lo decidió de esa manera, es para que me levante como un predicador de su palabra con autoridad y decirles a todos que de esa cruz salió amor, porque es la única manera que alguien pueda pasar por ese sufrimiento, y si tan solo uno pueda comprender y decir como no lo vi antes vale la pena porque a los pocos días Dios consoló mi corazón, y los que son verdaderos siervos de Dios, como Pedro, como Pablo saben del fin que les espera y saben de las persecuciones y traiciones y todas las cosas que les pasan si es que Dios les llamó, pero eso no es tiene que asustar ni amedrentar, porque yo un día estaré allí en el cielo y el brazo derecho de mi Señor se pondrá en mi hombro y me dirá, vez Luis aquel muchacho que viene corriendo a saludarte ese es Natanael lo tuvimos acá todo este tiempo y ha crecido, abraza a tu hijo y ves también ese pequeño que viene corriendo con semblante de adolecente ese es tu otro hijo o tu hija no lo sé, que viene a abrazarte de ese embarazo que perdió tu amada esposa.

por lo tanto hermanos queridos yo sé lo que me espera allí arriba, cosas que ojo no vio ni oído oyó ni han subido al corazón del hombre, quizás hay seres queridos familiares directos míos que están esperándome allí.

Pablo dice ustedes no tienen que poner su mirada en las cosas de la tierra porque son pasajeras, ustedes tiene que poner su mirada en las cosas de arriba en las que no se ven, porque las que no se ven son eternas, mi hijo no vendrá aquí a la tierra, pero un día yo iré al cielo y le veré y tú también le verás si ellos confiaron en Jesucristo la gloria sea del Señor.

Si dejo la historia ahí, los que son carnales o nuevitos pensaran hay, cómo sufrió, Dios nos sanó, es inevitable, el mundo los aborrecerá, el camino es estrecho, angosto, no nos importa el aplauso del mundo, ni el bienestar del mundo, yo quiero a Cristo, yo quiero a Jesús, el que quiera ser mi discípulo niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame, quien soy yo para decirle esta cruz es pesada, si conforme a la prueba el dará la salida, a nadie le vendrá ninguna prueba que no pueda soportar, tienen una pastora de hierro, esa simplemente una de las pruebas que hemos pasado, su pastora conoce en vida y en su cuerpo muchas enfermedades y de todas las ha librado el Señor, se acuerdan que estuvo 7 años con dolor en el ciático, no podía moverse por el dolor y en un abrir y cerrar de ojos el Señor le sanó, y ahora corre de aquí para allá.

Dios nos consuela, para que nosotros también podamos consolar a otros ¿Cómo vas a consolar a otros si nunca pasaste nada? sería una guitarra nada más címbalo que retiñe, pero cuando tu tienes la experiencia con el señor y sabes que de esa cruz sale la gracia, esta es la palabra para vos, no importa la prueba que estés pasando, la gracia del Señor Jesucristo te sostendrá, el favor de Dios aunque no lo merecemos nos va a sostener.

y pasaron dos años, y viene Joel, ya Dios había sanado nuestro corazón, el corazón de mi esposa, en las mujeres tarda un poco más parecería, después de un año, yo al mes ya estaba bien, sano para la gloria de Dios.

Cuando Cristo resucita se le acerca a Tomás y le dice, mira Tomás, acá están las marcas, pon tu dedo pon tu mano, le mostró las heridas que estaban cicatrizadas y de eso se trata el evangelio, vas a llevar las marcas de Jesús, pero no que te sangren, son heridas que están sanadas Pablo se lo explica en un momento que se cansó de algunos hermanos que estaban en la Iglesia allí hermanos gálatas, de aquí en adelante nadie me cause molestias, porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús, hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesús sea con ustedes y con vuestro espíritu, Pablo decía, ven estas marcas, estos son los latigazos me rompieron el pecho y la espalda por predicar a Cristo, ven esta cicatrices son los piedrazos que me tiraron en listra, podemos estar derribados pero no destruidos, pero que evangelio queremos, el evangelio del bienestar, aceptaremos solamente el bien dijo Job y no la prueba de Dios.

Seremos tan cobardes de no aceptar toda la voluntad de Dios, tendremos la valentía de decir a partir de hoy hágase tu voluntad en mi vida  porque tu voluntad es buena agradable y perfecta, y lo que nos toca vivir, vivirlo en tu voluntad, entonces vivirás esa vida abundante que se derrama sobre tu vida, porque si nosotros dice la palabra del Señor somos herederos de Dios y coherederos con Cristo si es que padecemos juntamente con él para que juntamente con el seamos glorificados, padeces tienes pruebas y luchas, eso les viene a todos, pero también tienes que saber que como padeciste, también serás glorificado, allí te espera una eternidad y allí te espera la bendición que Dios te da por seguir a Jesucristo pero si vienen las pruebas y vienen las luchas  el Señor también nos va a librar, nos va a fortalecer.

la gente que nos mire verá las marcas de Jesucristo en nosotros, hoy les estoy mostrado una marca no en el cuerpo porque no hay persecución en nuestro país, pero si en mi alma, yo jamás me voy a olvidar del que viví, hay una marca en mi alma por seguir a cristo, una marca que no me derribó de mi fe, y vos también tenés esas marcas para mostrárselas al mundo para dar testimonio, como conté de este muchacho que al hablar el Espíritu Santo lo toca porque los que hablamos somos verdaderos hijos de Dios porque le hemos aceptado a Cristo con todo nuestro corazón, tú eres ese hijo amado y tú eres esa hija amada en quien también Dios tiene complacencia aliéntese tu corazón porque Dios está contigo, mira la cruz y enamórate de Jesús, mira la cruz y apasiónate por Jesús y llénate de compasión para toda la gente que está perdida , y entonces la vida abundante del Señor se ha de manifestar.

 El fiel servidor, aunque inocente, fue considerado un criminal, pues cargó con los pecados de muchos para que ellos fueran perdonados. Él dio su vida por los demás; por eso Dios lo premiará con poder y con honor».

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¿Sabes lo que pasó en esa cruz?

¿Conoces lo que el Señor hizo en esa cruz? ¿Te ha impactado o es indiferente a tu vida?

Porque todo pasa por la cruz, no hay evangelio sin cruz, no hay salvación sin cruz, no hay vida eterna sin cruz, no hay una vida nueva sin cruz, todo está allí.

Cuando nosotros entendemos lo que paso allí, nuestra vida cambia tremendamente, cambia en el sentido que al comprender lo que hizo Jesús por ti, lo que hizo el padre celestial también, ya vamos a hablar de lo que hizo el padre Dios y lo que hizo Jesús, cuando entiendes eso, te vas a enamorar de Jesús, más de lo que estás, vas a estar apasionado por Jesús, vas a querer hacer la obra del Señor, vas a mirar a las personas con compasión porque vas a querer que ellos también le conozcan a Jesús.

Hace dos días, el 3 de septiembre cumplí años, estaba aquí en la puerta y había venido el hermano Marcelo, es el que hizo todas las rejas de la iglesia, ya las vamos a colocar, vino con un ayudante de cuarenta años que no conocía al Señor, después que trabajaron allí un poco, sentí de hablarle, y comencé a hablarle, mi hijo Joel y mi hija Micaela me esperaban en casa para tener un almuerzo juntos a las doce, pero eran las doce y cuarto y yo estaba hablando aquí entusiasmado de Jesús, y eran doce y media y sabía que tenía que ir allá, pero no hay mejor lugar que el lugar donde hablamos de Jesús y donde hay un corazón receptivo.

En un momento el me hace una pregunta, y me dice, pero Jesús que murió hace dos mil años, me puede perdonar el pecado que cometí en estos tiempos? sí le digo, porque lo que hizo Jesús te salva, salvó a toda la humanidad, de todas las generaciones de todos los tiempos, seguí hablándole y le conté parte de mi testimonio y en un momento empiezan a brotarle lágrimas, pero era algo particular, como que la lágrima era una fuente, y en un momento comenzó como a estremecerse, de la apertura del corazón, y el Señor me mostraba que mientras nosotros hablamos de Jesús, y mientras nosotros contamos testimonios que hizo Jesús en nuestras vidas, testificamos de él, no son nuestras palabras, no es que le va a impactar nuestro testimonio o lo que nosotros le decimos, la Biblia dice que es el Espíritu Santo que el que convence de justicia, de juicio y de pecado.

Yo percibía eso, que mientras le hablaba el Espíritu Santo le estaba tocando en algo, en un momento le digo mira, ¿querés hacer la oración para entregarte a Jesús? Sí me dijo, y ahí con lágrimas recibió a Jesucristo de Nazaret.

Podemos ir por esta vida salvando las almas para cristo, hoy en la mañana estaba el hermano Marcelo, se acercó y me dice sí pastor, cuando usted le habló el se quebrantó porque el tiene un ser querido que está con un problema de salud conforme usted había contado el testimonio asique ahí me confirmaba, quizás yo le hablaba de un dolor que pasamos y el Señor le toca en el dolor que él está pasando y le muestra que así como nos ayudó a nosotros le puede ayudar a él.

El Espíritu vaya a saber cómo le predica, cuántos saben que el mejor predicador es el Espíritu Santo, te dice una palabra y te quiebra, por eso oro, para que una palabra del Espíritu Santo tan solo una toque tu corazón porque es más que suficiente para hacer la obra de Dios.

y porqué después de 34 años estando establecido como pastor viendo las bendiciones de Dios sigo predicando en las calles y porqué sigo hablando de Jesús, y por qué no estuve a tiempo con mis hijos para festejar mi cumpleaños, después ya no lo pude festejar ahí porque se fue la hora y cada uno tenía sus cosas, alguien dice, se perdió ese almuerzo, no es pérdida el tiempo que vos invertís para Jesús siempre es ganancia, es maravilloso poder servir al Señor.

Y entonces ¿Por qué lo sigue haciendo? lo sigo haciendo porque entendí lo que pasó en esa cruz y cuando tu entiendes lo que pasó en esa cruz, no puedes dejar de predicar y hablarles a otros del maravilloso amor de Dios, cristo dice en San Juan 17:3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

¿Usted tiene vida eterna? tiene que saber muy bien lo que pasó en la Cruz, tiene que conocer al Padre, tiene que conocer al Hijo, a Dios Todopoderoso y al que envió a Jesucristo, esto lo dijo el Señor en San Juan 17:3

Hay un profeta llamado Isaías que describe de manera magistral profetizando ochocientos años atrás lo que iba a suceder con el mesías, con Jesucristo y tengo una versión de la biblia que este pasaje es bastante simple donde vamos a poder entender mejor que la traducción Reina y Valera.

Si entendemos lo que pasó en la cruz, seremos esos hombres y mujeres que Dios necesita en este tiempo y que esa vida abundante que es Jesús se va a manifestar, estaremos apasionados y enamorados y serviremos al Señor y veremos a las almas como Jesús que veía a las multitudes desamparadas y sin pastor y tendremos también compasión de ellas, no tendremos un evangelio diferente, viviremos apasionados por Cristo. ¿Alguien lo quiere?

Por ese amén primario puedo deducir que algunos de ustedes están buscando otras cosas en el evangelio, y tienen un buen corazón, pero tienen un problema de prioridades.

Casualmente ayer llamó un hermano que se congregaba con nosotros aquí, y me dijo que quiere volver a la Iglesia y que quiere volver a servir al Señor, porque él tomó una decisión equivocada buscando el bienestar, y ahora él tiene el bienestar y tiene el trabajo y tiene la economía bien, pero nada que ver su interior como cuando estaba aquí en la Iglesia sirviendo a cristo, por lo tanto te das cuenta que el bienestar no es nada en comparación de conocer a Jesús y al padre celestial y lo que paso en esa cruz.

Asique si alguien está aquí priorizando el bienestar, estás equivocado primero es el Señor, busca su reino y su justicia y las cosas te van a venir por añadidura incluyendo el bienestar.

Isaías dijo: « ¡Nadie ha creído a nuestro mensaje! ¡Nadie ha visto el poder de Dios!

a comparación a otras personas en el mundo somos pocos, somos una pequeña manada, un pequeño rebaño a comparación a las multitudes que hay que están buscando otras cosas, entonces el profeta comienza diciendo ¿Quién va a creer en este anuncio? ¿Quién va poder creer que el poder de Dios se va a manifestar en esto que vamos a hablar ahora,  muy pocos, Cristo dijo, el camino es estrecho, la puerta es angosta, son pocos los que la hallan, pero es el que lleva a la vida eterna y vos la hallaste por eso estás acá.

El fiel servidor creció como raíz tierna en tierra seca. no había mucha pompa en la vida de Jesús, era una persona más en medio del pueblo, una persona simple, una persona humilde, una persona sencilla que no  llamaba la atención, aun cuando Judas tenía que identificarlo, le dice a los fariseos yo le voy a dar un beso, porque era uno más el Señor, era muy simple el Señor, muy sencillo, lleno de gracia, de verdad, de amor, de bendición.

No había en él belleza ni majestad alguna; ahora comienza a describirlo en la Cruz, su aspecto no era atractivo ni deseable. Todos lo despreciaban y rechazaban. Recuerde que aun sus discípulos lo abandonaron al Señor, Fue un hombre que sufrió el dolor y experimentó mucho sufrimiento. Todos evitábamos mirarlo; lo despreciamos y no lo tuvimos en cuenta. »A pesar de todo esto, él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores. Nosotros pensamos que Dios lo había herido y humillado. Porque él se había creído hijo de Dios, pero no fue que murió por eso,  Pero él fue herido por nuestras rebeliones, fue golpeado por nuestras maldades; él sufrió en nuestro lugar, y gracias a sus heridas recibimos la paz y fuimos sanados. »Todos andábamos perdidos, como suelen andar las ovejas. Cada uno hacía lo que bien le parecía; pero Dios hizo recaer en su fiel servidor el castigo que nosotros merecíamos. » Cuando alguien en esta tierra se da cuenta que es un pecador que en algo falló, que en algo ofendió a Dios que hirió a alguna persona, cuando alguien se siente que es un pecador y empieza a buscar el perdón, entonces podrá comprender lo que hizo el Señor en la Cruz, el cielo está lleno de pecadores arrepentidos, no hay gente que nació santa o que vivió siempre santa.

Yo he venido dijo él a buscar no a los justos sino a los pecadores al arrepentimiento, entonces cuando el Señor impacta en nuestras vidas y nos abre los ojos y el corazón para entender que somos pecadores, nos damos cuenta lo que dice Isaías, el castigo cayó sobre el fiel servidor, es el castigo que nosotros merecíamos, era tal la presión de lo que Jesús iba a sufrir en la cruz del calvario, cuando él fue entregado, cuando él fue traicionado, cuando el como una oveja se entrega voluntariamente porque esa era la voluntad de Dios, Cristo podía evitarlo, tenía el poder para evitar eso, pero si Cristo no moría en esa cruz, entonces usted y yo tendríamos que ser crucificado, él recibió el castigo que merecíamos nosotros.

Dios es justo y la paga del pecado es la muerte y Dios tenía que juzgar el pecado

O te crucificaba a ti y a mí, o enviaba a su hijo a ocupar nuestro lugar a cargar todos los pecados del mundo y eso fue lo que hizo.

La presión era tan grande, que de sus poros se rompieron sus vasos capilares y de allí salió como traspiración de sangre, la traspiración se le mezcló con la sangre.

Para que entendamos que ese sacrificio limpió todo nuestro ser, derramó la sangre por la corona de espina, unas espinas de 9 centímetros que perforaron su cuero cabelludo e inflamó su cabeza, fue desfigurado el Señor, sangró por su cabeza, como diciendo les voy a limpiar también los pensamientos, sus malos pensamientos. su rostro fue golpeado, era irreconocible

el Señor, sangró también sobre su rostro limpiando nuestra vergüenza, nuestra afrenta, en sus manos también sangró, fue clavado en esa cruz dándonos dignidad para que como pueblo de Dios podamos trabajar con nuestras manos y tener la producción el pan nuestro de cada día. Sus pies clavados y sangrantes limpiando nuestros caminos torcidos y desviados de Dios, y como si fuera poco, traspasaron su cuerpo estando muerto, con una lanza perforando su corazón, explotando su corazón y saliendo de él sangre y agua ya no había más sangre, porque el Señor Jesucristo derramó toda su sangre para perdonar todos los pecados de todos los tiempos, aún las peores perversiones que pudiera hacer el hombre.

Esa sangre es tan poderosa que limpia toda clase de pecado, La cual ha limpiado a su pueblo y hoy somos un pueblo santo, justificado no por nuestras obras sino por los méritos de Cristo Jesús nuestro Señor.

Fue maltratado y humillado, pero nunca se quejó. Se quedó completamente callado, como las ovejas cuando les cortan la lana; y como cordero llevado al matadero, ni siquiera abrió su boca. »Y cuando la abrió, fue para decirle al padre perdónales porque no saben lo que hacen.

a los delincuentes de este tiempo, a los ladrones, a los mentirosos , a los infieles, a los que cometen toda clase de pecado, Jesús sigue intercediendo, Padre perdónales porque no saben lo que hacen, y ese mensaje es el que llevamos nosotros la iglesia de Cristo para alcanzar aún a aquellos que están completamente perdidos es que todos están perdidos, es que todos nosotros estuvimos perdidos, todos fueron destituidos de la gloria de Dios.

No había ninguna posibilidad de salvación para nosotros, si nosotros nos hubiéramos muerto antes  de  conocer a Jesús estaríamos muertos y condenados, pero Cristo llegó, y así como la paga del pecado es la muerte, el regalo, la dádiva de Dios es la vida eterna, disfrute entonces de la vida eterna.

Pero valórala, le costó un precio al Señor Jesucristo, le costó un precio al Padre celestial, no fue fácil, fue despreciado y desechado por todos. Cuando lo arrestaron, no lo trataron con justicia. Nadie lo defendió ni se preocupó por él;  Hoy, toman a un ladrón y ya salen a ayudarlo por los derechos humanos y me parece bien, pero son ladrones, son delincuentes, y tienen sus derechos, pero Cristo no los tuvo el texto nos dice, nadie lo defendió ni se preocuparon por él, y al final, por culpa de nuestros pecados, le quitaron la vida. Si alguien no lo entendió todavía, fuimos nosotros los que le llevamos a la cruz, a esa cruz sufriente a nuestro Señor Jesucristo.

Fuimos cada uno de nosotros por nuestros pecados que el Señor murió.

Cada uno de nosotros colaboramos para que Cristo tenga que dar la vida, entonces ahora, así como la serpiente en el desierto que levantó Moisés cuando el pueblo pecó y morían picados por la serpiente venenosa y Dios le dice: levanta una serpiente de bronce para que el que la mire sea sanado, así también será levantado el hijo del hombre, El hijo del hombre será levantado, y algunos piensan que será levantado en gloria, admirado, lleno de fama y de honores, no fue así, Jesucristo es levantado en esa cruz, allí fue levantado Jesucristo, para que todo aquel que mire a Jesucristo, mire ese sacrificio entienda que esa sangre que el derramó perdona toda clase de pecado y nos da una nueva y mejor vida.

Por eso Iglesia querida, Jesucristo es el único que merece la gloria, la honra y la alabanza, porque él ocupó nuestro lugar, é ha sido el sustituto, él fue el que pagó el precio, vos y yo tenemos una deuda con Dios, altísima por nuestros pecados, impagable, y Cristo dijo: «yo lo pago» y quiero decirles que Cristo lo pagó, para que ya nadie por sus pecados pague nada, porque la sangre de Cristo nos perdonó de todos nuestros pecados estamos libres para la gloria de Dios.

El fiel servidor de Dios murió entre criminales y fue enterrado con los malvados, aunque nunca cometió ningún crimen ni jamás engañó a nadie. »Dios quiso humillarlo y hacerlo sufrir, y el fiel servidor ofreció su vida como sacrificio por nosotros. Por eso, él tendrá una vida muy larga, llegará a ver a sus descendientes, y hará todo lo que Dios desea. “Después de tanto sufrimiento, comprenderá el valor de obedecer a Dios.

Qué dirá el Señor cuando nos vea a nosotros, qué dirá cuando nosotros ponemos excusas, cuando nosotros buscamos solamente el bienestar, cuando nosotros le buscamos solo por el bienestar y no por lo que él es, cuando nos ofendemos de nada, cuando le damos la espalda a Dios, cuando tenemos el descaro de decirle a Dios me aparto de ti, ¿Con qué derecho? ¿Dónde hemos conocido nosotros entonces al Señor? ¿Dónde habrá otro que me ame como el Señor? ¿Dónde hay otro que dé la vida por mí? ¿Dónde hay otro que por su gracia siempre me sostiene? te sostiene y te saca de toda situación, ¿Dónde hay otro? no lo hay, entonces lo que abandonan al Señor es porque no le han conocido, sin lugar a equivocarme digo, que el que entiende lo que hizo Jesús y lo que hizo el padre al enviar a Jesús, jamás de los jamases se podrá apartar de Jesús, porque entendió el gran amor de Dios.

La gente está por las personas que le aman, no hay quien te ame más que Dios, y… ¿Lo vamos a dejar a Dios?

Pedro, Juan, Jacobo, ustedes me dicen que la gente se va por mi mensaje, ¿Ustedes también se quieren ir? y Pedro le dice: « ¿a dónde iremos? solo tú tienes palabras de vida eterna.»

Meditando en estas palabras, hay gente que busca el bienestar en vez de Jesús, prefiero la prueba de fuego con Jesús, que el bienestar sin Jesús, prefiero la prueba de fuego y no el bien estar, sin Jesús, prefiero estar en la voluntad de Dios, que todo aquello que me pueda dar este mundo, y los pastores, los que Dios verdaderamente ha llamado los ha marcado con fuego, para que nada ni nadie pueda detener ese llamado de Dios.

lo que le voy a contar usted lo oirá por primera vez quizás hoy para que usted entienda un poco, que si yo tuve que pasar por eso un poquito entienda del amor de Dios.

y usted se vuelva a apasionar por Cristo y sea un siervo de Dios y se levante, vale bien la pena, porque es lo que pasé, el Señor ya me sanó hace muchos años, pero ahí, fue justamente ahí que pude entender el amor de Dios, y si yo oro en esta noche, no es por lo que me sucedió, me quebranta el gran amor de Dios, en el año noventa llegué a esta ciudad de la Plata, mi esposa estaba embarazada, venía el primer hijo varón, Natanahél, estábamos muy entusiasmados y contentos, arreglamos la casita, en lo que nosotros podíamos, y fuimos allí al médico, al sanatorio a la médica, se equivoca, porque dice que al tener presión alta mi esposa, vamos a producir el parto.

y le pusieron goteo pensando que la criatura ya estaba más de ocho meses y tenía recién siete meses, yo estaba presenciando el parto, y mi hijo nace con un paro cardiorrespiratorio, todo morado, siempre me decían que presenciar el parto era algo glorioso, para poder ver en esa relación padre e hijo y esa fue mi experiencia, estaba en oración estaba en ayuno, estaba haciendo la voluntad de Dios con mi esposa y nos pasa eso, oramos, Señor, sácanos de esta situación y al cuarto día estaba bien, la criatura estaba bien, ya había empezado a respirar sin el respirador  el día veinticuatro antes de navidad del año noventa, tomo mi bicicleta y me voy a hablar por teléfono al sanatorio a ver cómo seguía mi hijo esperando el recibir buenas noticias, en ese tiempo no teníamos celulares ni teléfono de línea en el hogar, y con la bicicleta llegué a un teléfono público y contento llamé esperando que me digan ya su hijo sale está muy bien, pero lo que me dijeron fue lo siguiente, su hijo está grave, tiene que venir, tomé mi bicicleta volviendo esas cinco seis cuadras volviendo para mi casa, iba pedaleando y como que en mi interior vino una voz que me decía:  «Luis, ¿Vos podés orar para que se haga mi voluntad?» yo sabía que si oraba así, podía ser que la voluntad de Dios era que se vaya mi hijo con él.

Hacía unos años que el Señor me había llamado como siervo de él, yo le había dicho que estaba siempre dispuesto a hacer su voluntad, que se haga su voluntad en mi vida, una cosa es decirlo, otra cosa es vivirlo, respiré hondo, tomé el manubrio de la bicicleta y llorando le dije: «Señor, que se haga siempre tu voluntad» y seguí pedaleando llegué a casa y fui al sanatorio y me atendió el médico pediatra, recuerdo medio rubio con bigotes y me dijo: «Qué desastre, cómo pudieron hacer esto, cómo pasó que su hijo que a su hijo lo sacaron antes de tiempo y que lo hayan descuidado a esta criatura que venía bien» justamente era navidad, era la madrugada del 25 de diciembre del año noventa, quizás, pienso, es una hipótesis, estarían festejando quizás en vez de haber tres había uno y el nene tenía que recibir cada tanto oxígeno y me dijeron se agotó y no le pusieron oxígeno, y entonces le digo al médico ¿lo puedo ver? su hijo tiene muerte cerebral, le queda poquito tiempo, lo quiero ver, y me dijo venga, y a mi hijito lo habían atado, porque era inquieto, y se sacaba los cables entonces lo ataron, y el estaba así cuando yo lo vi,  y en ese momento con mis lágrimas y en comunión con mi padre celestial me recordó la cruz, y en esa misma posición mi hijito, y en una misma unión con el Padre celestial con el Espíritu Santo, y en medio de mi dolor pude comprender el dolor de Dios al entregar a su hijo.

Los que somos padres sabemos el valor de un hijo, y en ese momento yo podía sentir ese dolor pero también el dolor del padre Dios porqué a mi hijo, fueran las circunstancias de la vida, se equivocó y bueno, tuve que pagar eso, y fue un dolor tremendo, en cuatro días yo ya me había entusiasmado con ese lazo de Padre e hijo, el dolor era desgarrador, pero cuando pensaba en mi Dios, el dolor de Dios, fue un millón de veces más grande, porque Jesucristo no estuvo cuatro días con Dios, él estuvo desde la eternidad, todos los días, millones y millones de días estaba el padre Dios con Jesucristo, y ahora el Padre lo ve a Cristo clavado en una Cruz no por las circunstancias de la vida sino por amor a nosotros para salvarnos.

El Padre Dios sufrió dice que el escondió su rostro de su hijo al ver como moría en esa cruz, y Cristo en su amor se entregó completamente entonces le vengo a decir que en esa cruz lo que brota no es sangre solamente, lo que brota allí es amor, porque eso se hizo por amor, ¿ Por amor a quién? por amor a nosotros viles pecadores perdidos y Dios dijo no, voy a pasar ese

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dolor que sintió Luis por un poquito, aunque fue un millón de veces más grande Dios estuvo dispuesto a pasar con dolor y Cristo estuvo dispuesto a sufrir como ningún ser humano sufrió en la vida y lo hizo para perdonar mi viles pecados, tus viles pecados, y cuando tu entiendes esto, jamás le abandonarás al Señor, alguno podrá decir pero si usted tenía tanta fe cómo puede ser que aún en navidad se muera su hijo, yo le contesto con la Biblia, cómo puede ser que Esteban lleno del Espíritu Santo muere apedreado, cómo puede ser que Jacobo un hombre lleno del Espíritu Santo sea muerto a espada, es que a veces hay situaciones en la vida que solo Dios sabe pero yo no me voy a quejar por eso.

Pero vamos a cambiar la ecuación, en vez de decir donde estaba Dios con usted Luis que en navidad partió su hijo, yo voy a hacer la ecuación diferente, Dios estaba, porque si yo siendo servidor de Jesús, parte un hijo mío, hay negligencia de médicos, con mi esposa tenemos la capacidad de perdonarlos, no hacerles juicio sino perdonarlos, porque el Señor me dijo tienes que perdonarlos porque yo te perdoné primero.

Entonces yo estoy aquí parado diciéndoles que siendo cristiano, pasé por esa prueba y no menguó un milímetro mi fe en Jesucristo yo no abandoné a Jesucristo yo le seguí sirviendo y esa es mi fe y esa es la fe que les vengo a trasmitir a ustedes que no hay pruebas, que no hay dolor, que no hay lucha, que no hay nada creado que nos pueda separar del amor de Dios en Cristo Jesús porque él nos ha dado una fe auténtica, una fe genuina que él murió y que él resucitó para darnos vida eterna a todos nosotros y si él lo decidió de esa manera, es para que me levante como un predicador de su palabra con autoridad y decirles a todos que de esa cruz salió amor, porque es la única manera que alguien pueda pasar por ese sufrimiento, y si tan solo uno pueda comprender y decir como no lo vi antes vale la pena porque a los pocos días Dios consoló mi corazón, y los que son verdaderos siervos de Dios, como Pedro, como Pablo saben del fin que les espera y saben de las persecuciones y traiciones y todas las cosas que les pasan si es que Dios les llamó, pero eso no es tiene que asustar ni amedrentar, porque yo un día estaré allí en el cielo y el brazo derecho de mi Señor se pondrá en mi hombro y me dirá, vez Luis aquel muchacho que viene corriendo a saludarte ese es Natanael lo tuvimos acá todo este tiempo y ha crecido, abraza a tu hijo y ves también ese pequeño que viene corriendo con semblante de adolecente ese es tu otro hijo o tu hija no lo sé, que viene a abrazarte de ese embarazo que perdió tu amada esposa.

por lo tanto hermanos queridos yo sé lo que me espera allí arriba, cosas que ojo no vio ni oído oyó ni han subido al corazón del hombre, quizás hay seres queridos familiares directos míos que están esperándome allí.

Pablo dice ustedes no tienen que poner su mirada en las cosas de la tierra porque son pasajeras, ustedes tiene que poner su mirada en las cosas de arriba en las que no se ven, porque las que no se ven son eternas, mi hijo no vendrá aquí a la tierra, pero un día yo iré al cielo y le veré y tú también le verás si ellos confiaron en Jesucristo la gloria sea del Señor.

Si dejo la historia ahí, los que son carnales o nuevitos pensaran hay, cómo sufrió, Dios nos sanó, es inevitable, el mundo los aborrecerá, el camino es estrecho, angosto, no nos importa el aplauso del mundo, ni el bienestar del mundo, yo quiero a Cristo, yo quiero a Jesús, el que quiera ser mi discípulo niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame, quien soy yo para decirle esta cruz es pesada, si conforme a la prueba el dará la salida, a nadie le vendrá ninguna prueba que no pueda soportar, tienen una pastora de hierro, esa simplemente una de las pruebas que hemos pasado, su pastora conoce en vida y en su cuerpo muchas enfermedades y de todas las ha librado el Señor, se acuerdan que estuvo 7 años con dolor en el ciático, no podía moverse por el dolor y en un abrir y cerrar de ojos el Señor le sanó, y ahora corre de aquí para allá.

Dios nos consuela, para que nosotros también podamos consolar a otros ¿Cómo vas a consolar a otros si nunca pasaste nada? sería una guitarra nada más címbalo que retiñe, pero cuando tu tienes la experiencia con el señor y sabes que de esa cruz sale la gracia, esta es la palabra para vos, no importa la prueba que estés pasando, la gracia del Señor Jesucristo te sostendrá, el favor de Dios aunque no lo merecemos nos va a sostener.

y pasaron dos años, y viene Joel, ya Dios había sanado nuestro corazón, el corazón de mi esposa, en las mujeres tarda un poco más parecería, después de un año, yo al mes ya estaba bien, sano para la gloria de Dios.

Cuando Cristo resucita se le acerca a Tomás y le dice, mira Tomás, acá están las marcas, pon tu dedo pon tu mano, le mostró las heridas que estaban cicatrizadas y de eso se trata el evangelio, vas a llevar las marcas de Jesús, pero no que te sangren, son heridas que están sanadas Pablo se lo explica en un momento que se cansó de algunos hermanos que estaban en la Iglesia allí hermanos gálatas, de aquí en adelante nadie me cause molestias, porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús, hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesús sea con ustedes y con vuestro espíritu, Pablo decía, ven estas marcas, estos son los latigazos me rompieron el pecho y la espalda por predicar a Cristo, ven esta cicatrices son los piedrazos que me tiraron en listra, podemos estar derribados pero no destruidos, pero que evangelio queremos, el evangelio del bienestar, aceptaremos solamente el bien dijo Job y no la prueba de Dios.

Seremos tan cobardes de no aceptar toda la voluntad de Dios, tendremos la valentía de decir a partir de hoy hágase tu voluntad en mi vida  porque tu voluntad es buena agradable y perfecta, y lo que nos toca vivir, vivirlo en tu voluntad, entonces vivirás esa vida abundante que se derrama sobre tu vida, porque si nosotros dice la palabra del Señor somos herederos de Dios y coherederos con Cristo si es que padecemos juntamente con él para que juntamente con el seamos glorificados, padeces tienes pruebas y luchas, eso les viene a todos, pero también tienes que saber que como padeciste, también serás glorificado, allí te espera una eternidad y allí te espera la bendición que Dios te da por seguir a Jesucristo pero si vienen las pruebas y vienen las luchas  el Señor también nos va a librar, nos va a fortalecer.

la gente que nos mire verá las marcas de Jesucristo en nosotros, hoy les estoy mostrado una marca no en el cuerpo porque no hay persecución en nuestro país, pero si en mi alma, yo jamás me voy a olvidar del que viví, hay una marca en mi alma por seguir a cristo, una marca que no me derribó de mi fe, y vos también tenés esas marcas para mostrárselas al mundo para dar testimonio, como conté de este muchacho que al hablar el Espíritu Santo lo toca porque los que hablamos somos verdaderos hijos de Dios porque le hemos aceptado a Cristo con todo nuestro corazón, tú eres ese hijo amado y tú eres esa hija amada en quien también Dios tiene complacencia aliéntese tu corazón porque Dios está contigo, mira la cruz y enamórate de Jesús, mira la cruz y apasiónate por Jesús y llénate de compasión para toda la gente que está perdida , y entonces la vida abundante del Señor se ha de manifestar.

 El fiel servidor, aunque inocente, fue considerado un criminal, pues cargó con los pecados de muchos para que ellos fueran perdonados. Él dio su vida por los demás; por eso Dios lo premiará con poder y con honor».

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